Hoy en día el envejecimiento es un problema de gran importancia, y también afectara a nuestro centro. Una buena parte de nuestros usuarios actuales tienen ya más de 55 años, y el número de usuarios de edad avanzada crece cada año. Conscientes de sus necesidades diferentes hemos desarrollado un proyecto en la entidad llamado: «Yo también participo». El principal objetivo es que las personas con discapacidad intelectual tengan un envejecimiento activo y digno, que les permita llevar una vida plena, para retrasar lo máximo posible su ingreso en una residencia. Este enfoque requiere un espacio diferente de los que tenemos actualmente; ya que todos se encuentran dispersos en diferentes lugares del pueblo, cosa que no promueve la eficiencia en términos de tiempo y gastos.

Estas observaciones evidencian que necesitamos urgentemente un solo lugar donde poder ofrecer todos nuestros servicios y programas y, al mismo tiempo, ofrecer una atención de calidad a las personas con discapacidad psíquica durante su proceso de envejecimiento, procurando una vida digna. Un solo lugar donde pudiéramos servir mejor a todos y de manera más eficiente. Últimamente hemos localizado un terreno en nuestro pueblo que cumple con los requerimientos para poder hacer frente a nuestro deseo. De hecho, ya se han iniciado conversaciones con el ayuntamiento para la donación de este terreno municipal y se ha contactado un arquitecto para configurar nuestro proyecto que deberá ofrecer entre otros un espacio de atención diurna, un espacio residencial y un par de bungalows para visitas familiares. Está ubicado en un entorno natural donde también habría espacio suficiente para guardar animales de granja, tener un huerto ecológico y un pequeño restaurante ecológico, puntos que coinciden con los objetivos de nuestra entidad. Éste sería un lugar para tener una vida activa y mantener su autonomía personal, que eventualmente podría generar sus propios ingresos por el centro y por sus usuarios.

Visto que nuestros ingresos propios no son suficientes para la financiación de este impulso, contamos con donaciones y subvenciones de empresas y particulares. Para poder desarrollar este maravilloso lugar, dependemos de su apoyo y contribución.

 

El Trampolí: un espacio de vida comunitaria

El nuevo centro asistencial se construye en el límite entre el núcleo urbano y la naturaleza, en un contexto ideal para aprender a cuidarnos estando en contacto con el medio natural y con las necesidades de la comunidad.

El proyecto plantea la creación de un lugar para el desarrollo de una cotidianidad compartida y la inclusión de personas con diversidad funcional en un modelo social intergeneracional en el que conviven personas en terapia ocupacional, en atención especial del centro de día y en el centro especial de trabajo, con espacios de acogida de tipo “hogar-residencia”, residencia asistida, trastornos de comportamiento o viviendas de respiro para necesidades temporales.

 

La ecología de los cuidados

La ecología pensada desde los cuidados se traduce en principios de sostenibilidad que incluyen el medio ambiente, las personas y la comunidad. Ofreciendo servicios que aportan valores afectivos a la sociedad.

Las actividades diarias se basan en compartir tiempo con los cuidados y el desarrollo de la creatividad en las artes escénicas, la restauración, el comercio de productos locales, el cultivo de huertos y el cuidado de animales.

Ofreciendo actividades de intercambio y comercio de proximidad que aportan valor a la sociedad como la gastronomía mediterránea, el sembrado mediante sistemas de permacultura de plantas orgánicas y el santuario de animales para el ocio y la terapia.

La ética de los cuidados se define por el valor de los afectos en un devenir cotidiano y en la corresponsabilidad activa, promoviendo el respeto por el otro y el medio ambiente.

La acción del cuidar aporta a la ecología un proceso vital de interdependencia entre dar y recibir cuidados, una ecosofía que integra al individuo en la vida comunitaria y en el respeto a la naturaleza intercambiando relaciones afectivas con el entorno.

 

El proyecto arquitectónico

Biohabitat Arquitectura y Jordi Caminero lideran un equipo de reconocida experiencia en diseño sostenible y bioconstrucción que reúne arquitectura técnica, ingenierías y paisajismo. Un proyecto con las especificaciones técnicas necesarias para aspirar a recibir los mejores sellos de calidad en sostenibilidad medio-ambiental, salud y eficiencia energética.

El programa funcional consta de una zona residencial en un edificio de “hogar-residencia”, residencia asistida y zona para personas con trastornos de comportamiento. Las residencias se agrupan en unidades de convivencia de 6 usuarios en sub-grupos de 3 que funcionan como viviendas compartidas, permitiendo establecer vida en familia. Una edificación diferenciada acogerá el área de “respiro” destinado al servicio residencial temporal de usuarios, amigos y familiares.

El servicio de terapia ocupacional (STO) y el centro de atención especializada (CAE) están diseñados para la vida diurna, restauración, actividades dirigidas y de terapia entre las cuales destaca el espacio para ensayos de teatro.

Los servicios comunes están distribuidos en zonas diferenciadas: área de cocina conectada con los comedores, área administrativa y área de servicios auxiliares que alberga salas de fisioterapia, peluquería y “espacio de despedida”.

Las actividades abiertas al público destinadas a la economía circular se organizan como un centro especial de trabajo para la integración social de los residentes: zona de huertos y permacultura, restaurante-tienda y santuario-refugio de caballos para el ocio y terapia.

 

Diseño armónico y universal

El diseño del proyecto es una síntesis entre funcionalidad y ecología, un diseño funcional y emocional. Una arquitectura orgánica que busca el equilibrio entre emoción estética y racionalidad constructiva.

Cuidando el equilibrio sensorial y emocional en armonía con el entorno, el cuerpo y el desarrollo cognitivo mediante la regulación de la luz natural y la acústica; el empleo de proporciones geométricas armónicas y escalas cromáticas adaptadas a sensibilidades diversas.

Promoviendo salud e inclusión, el diseño mejora la movilidad activa, facilitando la adaptabilidad y la accesibilidad funcional a la diversidad sensorial y cognitiva. Potenciando una experiencia del usuario con un alto grado de usabilidad.

 

Sistemas constructivos y bioclimáticos

El proyecto aúna un diseño contemporáneo con elementos y técnicas tradicionales “low tech”. En la construcción se emplean métodos de bioconstrucción con materiales naturales. Tierra compactada en paredes de tapial y BTC (bloques de tierra comprimida), morteros de tierra y cal para acabados de superficies. Madera para estructuras, mobiliario y carpinterías con tratamientos de protección ecológicos. Cubiertas verdes, corcho, celulosa y paja para aislamiento térmico.

Una construcción de baja emisión de carbono, control domótico, aprovechar las aguas pluviales y reciclar las aguas grises. La eficiencia energética se completa con el aporte de energías renovables mediante instalaciones de geotermia, placas térmicas y fotovoltaicas para obtener un edificio de consumo energético positivo.

 

Paisaje, regeneración e inclusión social

El paisaje se diseña integrando la arquitectura en un dialogo entre naturaleza y el núcleo urbano. El proyecto se plantea como un impulsor de regeneración social y ambiental. Una sostenibilidad que incluye ecología, bienestar individual e inclusión social, mejorando la oferta de servicios de proximidad comunitarios: comercio justo, permacultura y la promoción de actividades de ocio y cultura.